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Carolina y Cristian solo buscaban un mejor es
Casos reales
Víctima de explotación sexual.

Carolina y Cristian solo buscaban un mejor estilo de vida

Esta es la historia de Cristian, que junto a su novia fueron víctimas de una oferta laboral engañosa. Conoce su historia:

 

Mi novia, Carolina, fue quien me hizo el comentario sobre una propuesta laboral muy llamativa que vio por internet, me insistió para ir sin saber que se convertiría en el peor recuerdo de nuestras vidas… y así fue como todo empezó.

 

Cuando tomé finalmente la decisión de acercarme a conocer el lugar, no quise ir solo; por eso, pedí la compañía de un amigo para descubrir de qué se trataba este nuevo trabajo. Llegamos a una casa, se nos hizo un poco extraña la ubicación, pero tocamos la puerta y un señor fue quién nos recibió; una persona de la que nunca olvidaré su rostro, pues reflejaba sus malas intenciones. Nos invitó a seguir al primer piso y de manera muy sospechosa nos solicitó las cédulas, a lo que accedimos.

 

No quedó ahí, puesto que luego de observar nuestras cédulas nos pidió tomarnos fotos de manera individual, pero mostrando las identificaciones. No sabíamos para qué realmente, pero luego nos pidió datos como nombre, teléfono y correo, según él, para poder comunicarse y notificarnos cuándo podíamos dar inicio a ese “nuevo trabajo”. Jamás nos dijo de qué se trataba, esa debió ser mi primera alerta.

 

Pasaron los días y no obtuvimos comunicación alguna con ese señor. Di el trabajo por perdido, lo cual, sin saberlo, hubiese sido lo mejor.

 

Días más tarde, pasando una tarde en casa de mi novia, decidimos ir con su hijo al supermercado; sin embargo, de regreso sonó llamativa la sugerencia de Carolina de ir a visitar nuevamente aquella casa a la que habíamos ido buscando una nueva oportunidad de trabajo, pero esta vez con el objetivo de obtener una respuesta… Lo que ambos no sabíamos era que efectuar esa visita iba a traer como resultado una situación de la que no habría marcha atrás.

 

Decidimos ir. Tocamos la puerta, el mismo señor nos recibió y nos invitó a pasar. Subimos al siguiente piso, en donde nos encontramos con un ambiente muy extraño. Cada habitación tenía una cama y un computador con cámara web. Nos invitó a entrar a una de esas habitaciones, siempre demostrando un mayor interés hacia Carolina con frases como: “así era que estaba buscando una niña”, y también afirmando que: “tenía un cliente que buscaba una niña así como ella y que estaba dispuesto a pagarle por desnudarse”. La pesadilla estaba empezando.

 

Con ofertas de vivienda y comida gratis, Carolina comenzó a asustarse y fue enfática en el hecho de ser menor de edad, a lo cual solo recibía como respuesta: “no me importa, tengo varias niñas así y les doy cuentas falsas”. Fue ahí cuando Carolina me dijo que era el momento de irnos pero… ya era demasiado tarde.

 

Los gritos y las amenazas comenzaron a empezar, él tenía a Carolina acorralada con un cuchillo para obligarla a desnudarse. Yo intenté defenderla pero salí herido en un hombro con una cortada. La escena era horrible: pude observar cómo la golpeaba en el rostro y el pecho. No aguanté más y fui tras aquel hombre, no podía ver una gota más de sangre en mi novia. Carolina pudo salir corriendo de aquella casa, aunque tuvo una caída por las escaleras ocasionada por otro miembro de la banda.

 

Todo comenzó como una inocente propuesta laboral encontrada por internet, pero terminó como una situación que Cristian y Carolina jamás podrán sacar de sus memorias…

 

¡No seas tú parte de esta situación conociendo cómo otros son víctimas de engaño!

 

Conoce aquí cómo evitar la trata de personas

 

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